15:49h. Miércoles, 17 de Enero de 2018

Guiem Amorós, víctima del etnocentrismo pancatalanista

"El pancatalanismo en Baleares es fruto del etnocentrismo cultural de una minoría de acomodados por intereses políticos y económicos"

Esta semana nos hemos enterado que a un bombero no le han renovado la plaza por no tener el nivel de catalán que ahora se exige al funcionariado público de las Islas Baleares.

Como todos ustedes sabrán, para ser bombero lo primordial es saber hablar catalán ya que si no saben hablar catalán es prácticamente apagar un incendio forestal. Es más, el propio fuego balear ha evolucionado tanto que ha adquirido un don, ahora es capaz de hablar catalán y solo catalán.

Ironías a parte. Guiem Amorós, el bombero que ha empezado una huelga de hambre en rechazo a la decisión de la Conselleria de Medio de quitarle la plaza. El DesGovern que preside Francina Armengol ha ignorado por completo al bombero, los socialistas ya no son tan socialistas.

El pancatalanismo en Baleares es fruto del etnocentrismo cultural de una minoría de acomodados por intereses económicos y políticos que dirigen la comunidad balear. La ingeniería social tiene mucho que ver en este aspecto. Si en los colegios de Baleares dejasen de educar y empezasen a enseñar no pasaría lo que está pasando a día de hoy en Baleares.

Los que se hacían llamar "El Govern de la Gent" ya no son ni "govern" ni mucho menos "de la gent", por lo tanto,  ahora podemos observar que era un mero lema electoralista difícil de ser creíble por los que tenían sentido común. Francina Armengol ha metido un "gol", y permítanme la rima, en toda la escuadra a los baleares de a pie. Las principales preocupaciones de la inquera es derribar monumentos y politizar aún más la lengua y la cultura, todo esto sin tener en cuenta las consecuencias que pueda conllevar: lo primero un derroche de dinero público innecesario que podría destinarse a lo verdaderamente imprescindible. Lo segundo conlleva la exclusión de todo aquel que no sepa catalán de sus puestos de trabajo, privando así del derecho a la igualdad que tienen todos los españoles a la hora de encontrar trabajo en cualquier sitio de España.

Ahora todos debemos estar pendientes de cuál es la reacción del mal llamado "govern de la gent" en lo que a este tema respecta. Nadie espera nada, pero no estaría de más que Francina Armengol tuviera un poco de decencia y se solidarizase con Guiem Amorós.