06:53h. Jueves, 21 de Septiembre de 2017

Un pueblo de Ibiza prohibe beber agua en la calle

Polémica medida del consistorio de San Antonio, la norma atenta contra la libertad de todos de poder beber lo que  cada uno quiera y en el recipiente que crea necesario. La Policía de San Antonio, en la isla de Ibiza, tendrá esta temporada en el punto de mira los botellines de...
Polémica medida del consistorio de San Antonio, la norma atenta contra la libertad de todos de poder beber lo que  cada uno quiera y en el recipiente que crea necesario.

La Policía de San Antonio, en la isla de Ibiza, tendrá esta temporada en el punto de mira los botellines de agua, los biberones, las cantimploras y los helados derretidos. En una ley seca sin precedentes, la nueva normativa de convivencia, en trámites de aprobación podría dejar a los turistas al borde de la deshidratación.

El Consistorio gobernado por socialistas, el PI, y la formación satélite de Podemos, Reinicia San Antonio, pretende que hoteles y locales de ocio "impidan que los clientes abandonen sus establecimientos portando cualquier tipo de bebida, independientemente del envase o recipiente que utilicen, si van a consumirlo en la vía pública".

También obligarán a que se pongan carteles informativos en diferentes idiomas indicando claramente la, y que en caso necesario se disponga del personal necesario que impida sacar bebidas a la calle, haciendo responsable al propietario.

Cualquier turista que incumpla esta medida, en un municipio copado en su mayoría por el mercado británico, podrá ser sancionado con una multa de 750 euros.

El Partido Popular ha votado en contra de la medida, alegando ni siquiera cuenta con informes favorables de los servicios jurídicos del propio Consistorio. El ex alcalde y ex senador José Sala califica la norma de "inaceptable", y cree que incluso podría llegar a ser "inconstitucional".

El objetivo inicial del Consistorio era impedir el consumo de bebidas alcohólicas en la calle, en un municipio en el que ha sido la tónica habitual durante lustros, ocasionando graves problemas de limpieza y convivencia.

La norma supone una polémica rectificación de una anterior, como declaró la concejal de Gobernación Aida Alcaraz: «Hasta ahora estaba prohibido el consumo de bebidas alcohólicas pero ante la imposibilidad muchas veces de diferenciar si se trata de alcohol o simples refrescos nos hemos visto ante la necesidad de adoptar estas medidas».

Aunque en el pleno municipal celebrado ayer se insistió en que no se va a multar a deportistas o niños que beban por la calle, el PP considera que la normativa dice precisamente lo contrario, por lo que pidió su retirada tan cual está redactada, cosa que no logró finalmente, por lo que sigue adelante con su tramitación.