00:16h. Miércoles, 18 de Octubre de 2017

ENTREVISTA

(Entrevista) Enric Martínez, la izquierda no nacionalista dentro de Cataluña

En Baluarte Digital hemos pedido la visión del Secretario General de Unidos Sí sobre el separatismo y el acercamiento de Podemos hacia él.

Enric Martinez - Unidos SI
Enric Martinez - Unidos SI

Tenemos el honor de entrevistar a Enric Martínez Herrera, Secretario General de Unidos Sí, que hace un claro llamamiento a los votantes de izquierda para no caer en la trampa de Podemos y sus pactos con el separatismo.

Enric Martínez fue expulsado por Podemos por tener planteamientos contrarios al programa de la formación a favor del “Referéndum” manteniendo unas posiciones de izquierda internacionalista y más favorables a los de reformas laborales.

Esa confrontación con Podemos le llevo a crear 'Unidos SI' un partido de izquierdas contrario al separatismo, manteniendo el posicionamiento clásico de la izquierda con el internacionalismo, pero siempre respetando las instituciones nacionales españolas, y evitando dogmatismos extremos.

 

 

1. ¿Qué es lo que le llevó y salir de Podemos?

Estuvimos en Podemos porque los partidos existentes hasta su surgimiento no afrontaban adecuadamente los graves problemas de los españoles ni los grandes retos de la nación: desempleo y precariedad laboral galopantes, recortes sanitarios, desahucios y abusos bancarios, nacionalismo y secesionísmo catalanes y corrupción de las instituciones, y necesidad de superar todos estos problemas y relanzar la sociedad española hacia nuevas cotas de progreso. A principios de 2014 el nuevo partido parecía algo muy distinto de lo que ha demostrado ser en realidad y debíamos procurar estar ahí, tanto porque parecía auténtico y muy positivo como para, desde dentro, procurar con todas nuestras fuerzas que realmente lo fuese.

 

2. ¿Cuál fue la gota que colmó el vaso para hacer la escisión Unidos SI?

Tras descubrir la fuerte presencia de nacionalistas en el seno del partido de Iglesias, y desarrollar una dura y esforzada lucha interna contra ellos durante casi un año, en la que, al principio, estábamos en grave desventaja, la dirección nacional nos excluyó del proceso de elecciones internas a sus órganos de dirección organizativa en Cataluña. Tras ese duro golpe constatamos dos cosas: en primer lugar, que temían que pudiéramos obtener muchísimos votos, acaso ganar a su candidata nacionalista Gemma Ubasart, y que, por tanto, íbamos en la buena dirección. Sin embargo, con su golpe de mano tramposo y antidemocrático constatábamos también que habíamos perdido esa dura guerra pero, por el camino, habíamos logrado muchas cosas valiosas que no debían desperdiciarse. Por tanto, en adelante, la única posibilidad real de combatir un Podemos nacionalista, que iba a engañar a los votantes con mensajes ambiguos y actuar como caballo de Troya nacionalista, era combatirlos desde fuera, con un partido honrado y claramente antinacionalista, que pudiera aprovechar muchas de las personas y herramientas del periodo anterior y con vocación de estar en toda España. Esta premonición se confirmó con la salida al año siguiente de Carlos Jiménez Villarejo, un referente para muchos de nosotros, pese a no comulgar con él enteramente.

 

3. ¿Por qué cree la izquierda política se ha apuntado al carro del separatismo catalán?

Hay varias causas. Una es la indigencia intelectual de gran parte de los dirigentes, en especial en Podemos y el ala filopodemita de Izquierda Unida, contaminados por tantos años de labor de zapa de ICV y Batasuna; otra es el oportunismo de miras cortas y el aventurerismo irresponsable; una tercera causa es un revanchismo e incluso odio contra la derecha del pasado, olvidando además que los nacionalistas catalanes y vascos fueron desleales a la República durante la Guerra, y sin darse cuenta de que cualquier proyecto político progresista necesita un Estado fuerte para poder llevarse a cabo.

 

4. ¿Qué planteamiento dentro de la izquierda tiene Unidos SI?

Nuestras prioridades son las necesidades de los damnificados por la crisis y la recuperación económica y moral de España. De ahí nuestro lema “Trabajo, salud y techo, primero” y nuestra insistencia no sólo en acabar de una santísima vez con el proceso secesionista, que tanto daño hace a la economía española, sobre todo a la catalana, sino también en echar a los nacionalistas de las instituciones y conseguir una España ejemplar de la que sólo los más rencorosos o cenutrios no puedan sentirse orgullosos.

 

5. ¿Opina si el movimiento separatista es de raíz burguesa?

Los nacionalismos de dominación, como lo son el catalán y el vasco, son ideologías burguesas que sirven para someter a las clases sociales subordinadas, enfrentándolas entre si: clases medias contra clase obrera; locales de Villarriba contra “forasteros” de Villabajo. Además, sirven también para convertir el Estado en un pelele de los intereses egoístas y de miras cortas de una parte de la minoría más adinerada, poniendo freno a grandes programas estatales, no sólo a los de igualdad de oportunidades y justicia social habituales en la izquierda tradicional, sino incluso a políticas estratégicas “de Estado” y de algo tan elemental en la economía liberal clásica como es evitar los oligopolios, trusts y otros abusos que impiden la libre competencia.

 

6. ¿Cómo ve que la mayor parte de la izquierda trabaje para la burguesía catalana?

Algo muy doloroso: una traición en toda regla y una corrupción de principios e, incluso, de hechos, mediante subvenciones, colusión, infiltración y cosas peores.

 

7. ¿Cuál cree que es la solución para apaciguar el separatismo?

En un sistema político verdaderamente democrático, cada palo debe aguantar su vela: la inmensa mayoría de los trabajadores catalanes no son nacionalistas y, por tanto, sus representantes en las instituciones tampoco deben serlo. La suplantación de los políticos nacionalistas del PSC, ICV y ahora Colau-Podemos de los ciudadanos no nacionalistas es indignante. Es más, sus representantes deben ser antinacionalistas, para no dejar pasar ni una injusticia más e, incluso, revertir los abusos de casi 40 años y procurar resarcir a los cientos de miles de damnificados. Esto incluiría, desde luego, recuperar el bilingüismo en el sistema educativo y todas las instituciones públicas, e incluso recentralizar competencias como las de sanidad y justicia terriblemente perjudicadas en el régimen nacionalista catalán. A corto plazo, además, es necesario intervenir la Generalidad de Cataluña, sin descartar la aplicación del art. 155 de la Constitución.

Además, con una perspectiva más amplia, que es la de toda España y un periodo de tiempo más largo, hay que relanzar la economía, con iniciativa tanto privada como del Estado, depurar a fondo el sistema político y mejorar sustancialmente el sistema judicial, incluida su independencia.

 

8. ¿Cree que los trabajadores se sienten huérfanos de un partido dentro del arco parlamentario?

En el caso de Cataluña, muchos se sienten desamparados y, por eso, a la desesperada, se aferran al clavo ardiendo de Podemos y la yegua de Troya, Ada Colau-ICV, y al otro clavo ardiendo que es el PSC, pese a todas las veces que les ha abandonado o, peor, vendido como moneda de cambio. Luego están los que no saben o no quieren admitir que son huérfanos políticos pese a serlo. Peor aun, el giro “catalanista” de Ciutadans-C’s y la calculada ambigüedad del Partido Popular significan que también las clases medias están mucho más huérfanas políticamente de lo que creen. Algo parecido sucede en Comunidad Valenciana, Galicia, Navarra y País Vasco.

 

9. ¿Cree que la política del Congreso de los Diputados es suave con el separatismo?

El Congreso de los Diputados está controlado por las cúpulas de los grandes partidos políticos y, sobre todo, por la del partido en el Gobierno. Al Gobierno le pedimos que intervenga en la Generalidad sin complejos, como harían Francia, Italia o Estados Unidos; que escuche y permita que le ayudemos los patriotas catalanes que queremos arreglar esto de una santa vez; y, sobre todo, que no ceda ni un centímetro más a la pretensiones nacionalistas. Al contrario, ha llegado el momento de escarmentar a esos desleales que siempre exigen más porque nunca han perdido nada por su deslealtad; es el momento de empezar a revertir un proceso de casi 40 años y recuperar terreno y numerosas posiciones estratégicas tomadas por el enemigo, que apenas encontró ninguna resistencia por la dejación de las autoridades que debían defenderlos.

 

10. ¿Cómo ve el futuro del separatismo en Cataluña?

Cuatro décadas de labor de zapa han hecho estragos. Costará muchos años, esfuerzo y perseverancia devolver el secesionismo a su posición casi testimonial de finales de los años 70. Hay que empezar la tarea, con determinación, cuanto antes. También señalar que, a medida que pierdan prebendas, es probable que algunos, más bien pocos, se echarán al monte con una radicalización violenta. Sin embargo, España ya ha demostrado su madurez y fortaleza durante 50 años de terrorismo etarra y sabrá hacerles frente, con moral alta y nuestra legislación democrática.

 

11. ¿Y cómo ve el futuro de los PDeCAT por sus casos de Corrupción?

Convergència, incluso con marca blanca y caras nuevas, ya está amortizado: pertenece al pasado. Como se vio en las elecciones generales de 2015 y 2016, a menos que Junqueras les salve de nuevo con una reedición de la coalición Junts pel Si, con este nombre u otro, ahora el gran partido nacionalista es ERC, que por algo ha procurado su destrucción arrastrándolo al secesionismo a cambio de protegerle de la justicia.

 

12. ¿Unidos SI se plantea un acercamiento al mundo laboral?

Unidos Sí ha defendido y defiende a los trabajadores en general, incluidos los autónomos y los pequeños empresarios que se preocupan por el bienestar de sus empleados. Además, ha estado tanto en movilizaciones generales del movimiento obrero (Primero de Mayo y Marchas de la Dignidad) como, en particular, las de la sanidad (Marea Blanca), la telefonía (MoviStar y empresas de teleoperadores), alimentación (Panrico y Telepizza), portuarios (estibadores) y el sector del taxi.

En cuanto a las organizaciones sindicales, es un asunto complejo y arduo. Por ejemplo, incluso para unas mismas siglas, la representación es peor o mejor dependiendo de qué personas las lleven a cabo en cada sector o, incluso, de una empresa a otra. De momento no nos casanos con ningún sindicato en concreto y apoyamos a todos aquellos sindicalistas que sean honrados y capaces, mientras rechazamos a sus contrarios.

Más información: Página Web de Unidos SI